
Para mi graduación de Kinder, tuvimos que hacer una presentación a todos los niños del colegio, era la más importante, no solo porque pasaba a Transición (antes de primero de Primaria), sino porque después del segundo intento en Kinder, por fin me dejaban pasar a un cursito más arriba.. (si, tuve que repetir Kinder).
La presentación fue una canción, decía como "llegó Navidad, tra la, la la, la lá,.... hoy podré dormir, por fin el Colegio se acabó, tra , la, lá" (toca cantarla para que tenga sentido). Todos teníamos la mini toga y birrete de grado que se respete, la pandereta, el árbolito de Navidad, el niño disfrazado de duende y el otro de mini Papá Noel.
Desde ese día, esa canción se me viene a la memoria (de las tantas veces que la ensayamos), cada vez que llega Navidad. Claro que esta vez, sin toga, ni birrete, ni la cera caliente de la vela en la mano, pero si con su alegría, jolgorio, pólvora ilegal, mezcla entre "Papás Noel" y Niños Dios", entre nieve de mentira, luces de colores, muñecos de nieve (en país tropical, gracias), natilla, buñuelos, cervecita, aguinaldos, novenas, alumbrados.
Este año, mi barrio (Mandalay) otra vez, entre los más concurridos para visitar en Navidad. De 335 días de calma, de sonido de pájaros, de solecito en el patio... pasa a un mes completo de Chivas Rumberas, desfile de "Harleystas", carruajes (estilo Cartagena) conducidos por un Papá Noel y su duende ayudante, que llevan a los turistas en un recorrido por todo el barrio, y mucha gente caminado.
Pero claro, colombiano que se respete aprovecha el
"papayazo" y como "todo es negocio", se le innovó, se le sacó juguito a la invasión permanente en las calles de mi barrio, en una especie de "peaje", que hace de su recorrido el más agradable y delicioso. No es por asustarlos , ni alejarlos, sino para prepararlos para cuando vengan por mi barrio en Navidad.
En la casa de las Laiton se les tiene la obleita, el canelazo, y la innovación de este año: "Pinchos de fruta achocolatados", (para competir sanamente con los vecinos), si señor.. aguanta, y bastante! o diganme a mí que soy la cliente No. 1 de mis pinchos.
Mejor dicho, llegó Diciembre con su esplendor, mes de alegría, parranda y animación...
Disfrútenlo al máximo, con la gente que más quieren, aprovechen para compartir en familia y con los amigos, sonrían, salgan, descansen, pasenla bueno, rumbeen, que de los problemas pensamos el otro año... por fin el Colegio, Universidad y el Trabajo se acabaron, tra, la , lá..!
Pdta:
Ahhh! pero pasénse por una obleita o pinchito a mi casa...
allá se les atiende, ambiente familiar y atendido por sus propietarios..